Se acerca Semana Santa y muchas personas ya cuentan los días para las próximas vacaciones.

Antes de salir de viaje, ya sea a alguna playa, ciudades coloniales o cualquier otro lugar que esté fuera de la Perla Tapatía, hay que prepararse en todos los sentidos, desde la prevención en el hogar y las maletas hasta todo lo necesario para disfrutar de un tiempo en familia, con los amigos o con la pareja. Algo que regularmente se hace a un lado en esos días son los hábitos, sobre todo los relacionados con la alimentación, la sugerencia es tratar de mantener los mismos hábitos sin privarse de los platos típicos, en los que se pueden cuidar las cantidades, o simplemente tener un equilibrio entre las actividades que se realizan y la alimentación que se requiera esos días.

En esta ocasión, la opción para gozar esta temporada alejados del bullicio citadino es Manzanillo, un destino de playa que está en Colima a tres horas de Guadalajara, a 290 kilómetros y a donde se puede llegar vía terrestre, en auto o en alguna de las principales líneas de autobuses.

Manzanillo fue el primer astillero de América Latina (1531), actualmente es un puerto comercial importante y también se le conoce como La Capital Mundial del Pez Vela, gracias a que cuenta grandes ejemplares de marlines, pez vela y otras especies que son abundantes en sus costas. Siendo uno de los atractivos principales la pesca deportiva.

El platillo representativo es el cebiche Colima con pez vela o mero, camarones a la diabla, langostinos al mojo de ajo, pez vela cocinado a la plancha y caldo michi, otros son el tatemado que es carne de puerco sazonada con chile guajillo, los dulces tradicionales son los pellizcos de tamarindo y las cocadas, también la nieve de garrafa es clásica, mientras de bebidas hay que probar el agua de tuba y el tejuino.

Hay dos grandes bahías que concentran las playas, se trata de la bahía de Santiago y la bahía de Manzanillo, donde están las playas de La Audiencia, Santiago, Olas Altas, Miramar, la Boquita, Ventanas, las Coloradas, El Viejo, San Pedrito, Las Brisas, Playa Azul, Salahua, Las Hadas y La Escondida.

Con una arena dorada, la playa invita a asolearse, descansar y nadar, pero aquellos más intrépidos pueden aventurarse al buceo, hacer esnorquel, surfear, pescar, pasear en jet ski, realizar windsurf, subirse al paracaídas y/o a las bananas, que no pueden faltar en cualquier playa. También se puede visitar el Centro Histórico o los alrededores como la Catedral de Colima, el pueblo mágico de Comala, El Iguanario, el Museo A. Rangel, el Museo de la Sal o el Centro Cultural Nogueras.

TEXTO: XOCHITL MARTÍNEZ