El agua es el principal componente de nuestro cuerpo, ya que representa el 60% de nuestro peso corporal. Todos nuestros órganos y sistemas dependen del agua, por lo que hasta una mínima deshidratación puede hacer que nuestro cuerpo no funcione de manera correcta y nos sintamos cansados y sin energía. La deshidratación también hace que nuestro metabolismo se vuelva más lento, y si dejamos que esta deshidratación progrese, podemos tener problemas severos, incluyendo la muerte.

Los famosos “dos litros diarios”

Todos hemos escuchado la famosa recomendación de tomar dos litros diarios de agua al día. La realidad es que la cantidad de agua que necesitamos depende de muchos factores, incluyendo nuestro estado de salud, nuestro peso, nuestro grado de actividad diaria (incluyendo el ejercicio y las labores del hogar), si vivimos en un lugar caluroso o frío, y hasta las calorías que consumimos diariamente.

Existen dos recomendaciones muy sencillas para saber nuestros requerimientos de agua de una manera más exacta:

La primera es: de 30 a 35ml de agua por kg de peso. Es decir, si una persona pesa 60 kg, necesita multiplicar 35 por 60 y le da como resultado 2100, por lo que esa persona necesitaría 2100 mililitros de agua al día (un poco más de dos litros). Les recomiendo tomar como parámetro el número 30 para personas sedentarias y el número 35 para personas muy activas (aparte del agua consumida durante el ejercicio).

La segunda es: 1 ml por cada caloría consumida (para esto es necesario saber mas o menos la cantidad de calorías que consumes al día). Por ejemplo, si una persona consume 2000 calorías diarias, necesitaría consumir 2000 ml (2 L) de agua al día (aparte de la consumida durante el ejercicio).

¿Qué bebidas son mejores para hidratarnos?

El agua pura es la mejor fuente de hidratación que hay en el mundo; sin embargo, hay situaciones en las que ésta no es suficiente. Por ejemplo: cuando hacemos una actividad física muy intensa, en temporada de calor ó cuando tomamos demasiado alcohol. En estos casos NO recomiendo el uso de bebidas para deportistas, porque como su nombre lo dice, fueron creados para deportistas cuyos requerimientos de minerales y glucosa son bastante elevados debido a las múltiples sesiones de entrenamiento que tienen al día. Para éste tipo de situaciones podemos preparar nuestras bebidas hidratantes en casa con ingredientes naturales y sanos, controlando las calorías y el azúcar añadido y además ¡deliciosas! A continuación te comparto dos recetas saludables de bebidas hidratantes para toda la familia:

Limonada hidratante

Ideal para después de hacer ejercicio.

Ingredientes:

Jugo de dos limones

1 litro de agua

1 cucharada de miel ó edulcorante sin calorías al gusto

1 cucharadita de sal de mar

1 cucharadita de bicarbonato de sodio

Preparación: 

 

Mezclar todos los ingredientes y refrigerar