Circunstancias de la vida hicieron que Samyr Hernández se convirtiera en un papá de tiempo completo. Un papá soltero, que con la ausencia de una mamá tomó la decisión de criar solo a sus dos hijos.

Estos años han sido difíciles, enfrentándose a situaciones en los que tenía que dejar a sus hijos en la guardería, mientras él trabajaba para dejar el sustento de su casa, o pidiendo permiso en su trabajo para poder llevar a alguno de los pequeños con él, o para quedarse en casa cuando alguno estaba enfermo.

 

Mañana es Día del Padre y Samyr festeja que, pese a todo, ha salido adelante y la satisfacción es más grande que cualquier complicación, pues ahora sus hijos tienen 16 y 18 años, y son personas trabajadoras, estudiantes y con buenos sentimientos. Te daremos a conocer también en El Informador este domingo historias de hijos orgullosos de sus papás, que admiran la combinación entre la entrega a su trabajo y la dedicación a la familia.