Desde el 2013 lo sabían. Todos los empleados de confianza y supernumerarios de los ayuntamientos tendrán que dejar su puesto cuando terminen las administraciones el 30 de septiembre. Sólo en Guadalajara más de mil empleados, y 400 en Zapopan, serán los que se vayan junto con los alcaldes.

Las reformas a la Ley de Servidores Públicos establecen el fin inevitable de sus empleos, pero no se van con las manos vacías. La misma legislación obliga a que se les otorgue el porcentaje correspondiente, según el tiempo que trabajaron, de aguinaldo y prima vacacional; esto implicará, sólo en Guadalajara, un gasto de más de 40 millones de pesos.

 

Para saber en qué áreas están los trabajadores cesados cuando termine la administración y cuáles serán las consecuencias no se pierda El Tema Informador la próxima semana.