La sorpresa ante la noticia de la primer vendimia en Caminos Divinos en Guanajuato fue asombrosa, sumando esfuerzos se realizó esta fiesta y siendo el primer viñedo en dicho estado, desde las alturas seduce a cualquiera, exquisito por sus veredas y paisaje como lo dice el adjetivo verdaderamente divino.

El clima y el noble suelo hacen de esta locación un nuevo hot spot para quien quiera deleitar el paladar y avivar todos sus sentidos o simplemente desconectarse de los deberes y la ciudad.

La bienvenida es un deleite para la vista, cuesta arriba y subiendo la montaña se abre una paleta de colores, la vista panorámica se torna en un mágico cuadro digno de ser fotografiado y exhibido.

Al llegar al lindo pueblo que tiempo atrás fue un sitio minero, saqueado y después abandonado va tomando vida y personalidad con la peculiaridad y el sabor de un pueblo mexicano, con sus colores y letreros de las tiendas devolviendo esa esencia que se perdió durante tantos años.

Con el apoyo del gobierno, empresas privadas y el consentimiento del poblado le devuelven la magia a Sangre de Cristo, este es el nombre que queda bien pues las uvas de los viñedos lo pintan.

El ingreso a este mundo es una ex hacienda que data de 1800 que se restauró, las comodidades del lugar invitan a ceder a los placeres de la uva, el buen vino hecho en casa.

La primer vendimia fue una fiesta donde la buena música estuvo presente, deliciosos platillos y por supuesto diversas catas para conectar los sentidos, una experiencia inolvidable y a tan solo a unas horas de nuestra ciudad.

¡Sorpréndete, conoce nuevos sitios y enamórate de Guanajuato!

 

TEXTO: MARIBEL DE LA VEGA