El mariachi se desarrolló desde el siglo XVI en una macroregión que abarca los estados de; Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, una porción de Zacatecas, Aguascalientes y parte de Guanajuato, Sinaloa y Guerrero, con una gran variedad de estilos. Era popular en el occidente y sur de México en entornos esencialmente rurales con algunas incursiones en ciudades de mayor tamaño como Tepic o Guadalajara.

El mariachi, es un grupo musical conformado generalmente por un número mínimo de tres integrantes, los instrumentos que se utilizan son; guitarra, guitarrón, violín y trompetas, aunque en ocasiones se le añaden otros elementos, en ciertas regiones incluso el acordeón.

Se escuchan sones del occidente del país y repertorios de rancheras, corridos, huapangos, sones jaroches, vals, música tradicional con historia en cada nota que retumba en los espacios, en la actualidad se adaptó el bolero y hasta baladas y cumbias. Sin duda un sonido característico de nuestro Estado y un fiel aliado de la fiesta y el tequila.

Te decimos dónde escuchar y disfrutar de éste género que se presta para reunirse con la familia y amigos o si se quiere conquistar a alguien puede ser de gran herramienta.

En la plaza de los mariachis, podrás apreciar el folclor, con mariachi en vivo, ballet regional, además de la alta gastronomía jalisciense y claro la bebida clásica, el tequila.

Asistir al restaurante Los Chilaquiles en un plan familiar, es delicioso cuentan con música en vivo, el mariachi acompaña la buena plática y el deleite con los platillos, de 2:30 a 5:00 de la tarde, en la sucursal de Av. Patria.

El Tapatío tour te llevará a Tlaquepaque donde podrás deleitar tus oídos con las notas del género, vive la ciudad como turista y descubre la belleza de la cuidad.

Aventúrate y sal de la ciudad conoce la magnífica hacienda en Amatitán, Jalisco. Casa Herradura es una hacienda de 1870, transpórtate en el tiempo y festeja con el elixir del tequila y déjate llevar con el son del mariachi. Date un respiro, sal de la rutina y conoce la magia del tour.

TEXTO: MARIBEL DE LA VEGA