El proceso de pérdida de peso suele ser una batalla constante y complicada. Aún cuando hemos encontrado un método que funciona, todos hemos pasado por un periodo de “estancamiento” en el que la báscula ya no se mueve ni para arriba, ni para abajo. Estancarnos en el proceso de pérdida de peso es bastante frustrante, ya que por más que tratamos de comer sano y hacer ejercicio, resulta imposible bajar esos kilos que se rehúsan a abandonar nuestro cuerpo ¿Te sientes identificado? ¡Sigue leyendo!

Lo primero que tenemos que hacer para salir de este hecho es identificar lo que está deteniendo nuestro proceso de adelgazamiento. A continuación menciono las razones más comunes que pueden estar saboteando tus resultados:

• Cuidas la calidad, pero no la cantidad de tus alimentos: La calidad de los alimentos que consumimos es realmente importante. Consumir alimentos de buena calidad como frutas, verduras, semillas, cereales integrales y carnes magras es la base de un estilo de vida saludable. Sin embargo, para bajar de peso también es importantísima la cantidad de los mismos. Muchas veces pensamos que podemos ingerir algún alimento desmedidamente solo porque es sano, por ejemplo, las frutas. Es cierto que las frutas son muy sanas y nutritivas. De hecho, contienen vitaminas, minerales y fibras que son esenciales para la vida, pero comerlas sin límite también puede causar ganancia de peso.

• Tiras tu progreso a la basura durante el fin de semana: Ésta es la razón más común. Típico que haces ejercicio y cuidas tu alimentación de lunes a viernes, pero el sábado o domingo (o incluso los dos días) tiras la dieta por la ventana y comes a tu antojo. Está perfecto que te des los gustos que te plazcan los fines de semana, pero sólo cuando estás tratando de mantener tu peso y no de bajarlo. Cuando estamos en etapa de mantenimiento, es válido portarnos bien toda la semana y “hacer trampa” una o dos veces por semana. Pero cuando estamos tratando de bajar de peso, es necesario ser un poco más restrictivos y evitar darnos más de una “comida libre” a la semana. Recuerda: Si haces la dieta a medias, tendrás resultados a medias.

• No haces ejercicio: ¡El ejercicio es básico para bajar de peso! Muchas veces podemos empezar a bajar  de peso solamente por medio de una buena alimentación. Pero cuando llegamos al punto de estancarnos, es importante adoptar una rutina de actividad física, mínimo tres veces por semana. De igual manera, a veces podemos bajar de peso haciendo únicamente ejercicio (sin un plan de alimentación), pero tarde o temprano llegará el punto de estancamiento y será importante adoptar una dieta.

• Sigues con la misma rutina: El cuerpo se acostumbra a la rutina tanto de alimentación como de ejercicio. Es importante modificar tu dieta y ejercicio por lo menos cada seis semanas para seguir viendo resultados. Si acostumbras realizar ejercicio cardiovascular como caminata, trote, baile o natación, intenta agregar algún ejercicio de fortalecimiento como pesas o pilates. Si ya estás acostumbrado a hacer ejercicios de fortalecimiento como gimnasio o pesas, aumenta el peso que utilizas para seguir retando a tu cuerpo a quemar grasa y continuar con tu pérdida de peso o cualquiera que sea tu objetivo.

Por último, te recomiendo que visites a un especialista para asegurarte de que tu plan de alimentación y ejercicio sean adecuados. Una dieta personalizada ayuda a bajar de peso de manera eficaz y confiable, sin presentar deficiencias nutrimentales ni poner en riesgo la salud.

 

TEXTO: ELIZABETH NUTRICIÓN @ECNUTRICION