Mariana Treviño es una actriz originaria de Monterrey, Nuevo León, quien radica desde hace 15 años en la Ciudad de México y se ha dado a conocer por sus papeles en televisión, cine y teatro, de los más recientes está el de Isabel en la serie Club de Cuervos.

Ahora llega a la Perla Tapatía como Loreto en la obra Nunca es tarde para aprender francés que se presentará en el Teatro Galerías, este 25 de noviembre.

La historia familiar dura más de hora y media, en la que Loreto hará recordar no solo Nicolás (Iván Sánchez) el protagonista, sino también al público, lo que realmente es importante y esencial en la vida.

De muy buen humor y con una disposición absoluta, mientras la maquillaban y peinaban para las fotos, comenzó la entrevista para Círculo Informador.

 

¿Cuál es tu personaje en esta obra?

“El personaje que hago en esta obra, se llama Loreto, es la amiga de la infancia de Nicolás, la amiga imaginaria o la niña con la que jugaba de chiquito”, queda abierto a la interpretación del público. Mariana continúa “Nicolás tiene un momento en su vida donde de pronto se encuentra con esta amiga, y de alguna manera, él empieza -a través de ella- a recordar muchas cosas que había sentido y pensado de sí mismo cuando era más joven, que había dejado de lado, entonces Loreto viene a ponerle en contacto con sus sueños de chiquito y con cosas que quería hacer y que nunca cumplió. Que en realidad, esos sueños simbolizan volver a conectarte contigo mismo, retomar los sueños que tenías”.

 

¿Cómo llega este papel a tus manos?

“Tengo la fortuna de haber participado en varios de proyectos de Manolo, en esta obra, me habló y me dijo “casi siempre hago cine, pero ahora quiero incursionar al teatro”, de hecho sus otras películas empezaron en teatro, es una particularidad de él porque no todos manejan los dos lenguajes con tanta facilidad. Me invitó a desayunar un día y me dijo “tengo teatro, ¿qué vas a hacer? tengo una propuesta de teatro, esta obra la escribí hace un tiempo y la quiero hacer”, cuando me dijo el perfil del personaje, me encantó y le dije “por supuesto”, porque imagínate todo lo que se puede crear a partir de eso”.

 

¿Qué te ha gustado más de tu personaje?

“Me ha gustado que me ha conectado también con esa cuestión de la que habla la obra. La obra invita al espectador que se conecte, que recuerde también su infancia. En el proceso lo tuve que hacer también para crear a la niña, tuve que acordarme de las cosas que hacía de chiquita, a qué lugares iba, qué canciones cantaba y todo eso, para darle esa veracidad, ese bagaje al personaje”.

 

¿Cuál es tu reflexión sobre esta historia?

“Es muy ad hoc a los tiempos, donde pensamos que tenemos que hacer miles de cosas a la vez, tienes que hacer dinero, tienes que sobresalir, tienes que, y todo eso está muy bien, pero si lo que es lo esencial deja de estar, que es la conexión con las personas que tú quieres y decides estar en tu vida, entonces los tienes que cuidar, que cultivar, si todo eso no está, entonces pues lo otro se vuelve como una cárcel, donde te pierdes, no sabes ni quién eres”.

 

¿Cómo ha influido este trabajo en tu vida personal?

“Yo tengo una historia particular porque mis papás se conocieron en París, se casaron ahí, de chiquita yo viví ahí, entonces para mí también fue reconectarme, hice un viaje con mis papás a Francia justamente para visitar donde vivíamos, y mis papás me decían, aquí nos conocimos, aquí estudiamos, en esta calle tal, y eso me gustaría hacerlo de tanto en vez, y hacerlo también con Argentina porque mi mamá que es de ahí. Esta obra también me despertó ese interés de revisitar los lugares del pasado y las memorias propias y de tu familia”.

 

¿Cuáles son tus próximos planes?

“Ahorita estoy también en teatro con Anita, la huerfanita en el Teatro Insurgentes y la gira con la obra Nunca es tarde para estudiar francés”.

 

¿Cuál es el género en el que más te gusta trabajar?

“El cine es increíble porque es un proyecto cerrado, una historia que tienes un tiempo para contarla y nada más, lo haces algunas tomas, pero ya queda para la posteridad. Y en el teatro, el actor trabaja mucho, o sea, ahí es una talacha para el actor porque tiene que estar todas las noches diciendo los mismos diálogos en vivo con energía, proyectando hacia el público, es un trabajo de mucha enseñanza para el actor, yo creo que es como la escuela del actor, ahí aprendes a trabajar duro, y el cine pues es la magia porque son locaciones en vivo, es la vida misma”.

 

¿Algo más que quieras agregar?

“Invitar a toda la gente de Guadalajara, que además es una ciudad hermosa, a que venga ese día al teatro, tenemos dos funciones, 19:00 y 21:30 horas, y pues que disfruten de esta obra, que disfruten del talento que salió de su misma ciudad y ahí los esperamos”.

 

25% CÍRCULO INFORMADOR

Nunca es tarde para aprender francés

Teatro Galerías.

25 de noviembre, 19:00 y 21:30 hrs.

$300, $400 y $550.

 

 TEXTO Y FOTOS: XOCHITL MARTÍNEZ