Las labores altruistas nacen del corazón y de las manos para poner en acción las manos ante la necesidad de hacer algo ante una situación, enfermedad o personas.

Hace algunos días Rebeca de Alba visitó Guadalajara para participar en una subasta a beneficio de la Fundación PAS, que tiene como objetivo la cultura de la prevención del abuso infantil.

En el marco de su quinto aniversario y el Día Internacional de la Prevención del Abuso Sexual Infantil, se organizó un evento que unió esfuerzos con Outback Galerías, donde además de festejar el décimo quinto aniversario del restaurante, el cual donó el 100% de lo recaudado esa noche en apoyo al programa de Blindaje en el Centro Educativo de la Barranca. En esa velada, también se realizó la subasta a beneficio, dirigida la invitada de honor Rebeca de Alba, conformada de obras donadas por Carlos Vargas Pons, Eduardo Mejorada, Mauricio Toussaint, Lila Dipp, un artículo de Vicente Fernández, entre otros artistas plásticos.

En entrevista para Círculo Informador, Rebeca de Alba platicó acerca de su participación con Fundación PAS.

 

¿Qué es lo que te ha llamado la atención para participar y hacer labores altruistas?

“Desde niña, yo creo que lo primero que sucedió fue cuando iba al colegio, no me regresaba en camión, sino que me iba caminando y cortaba camino en una vecindad que ahora es un hotel de cinco estrellas, la vecindad de Jobito que hoy es el Hotel de Jobito en Zacatecas. Y al cortar camino me encuentro con otra realidad, me doy cuenta que hay niños distintos, lo colores son diferentes, la señora no es como mi mamá o mi tía, ni el señor como mi abuelo o mi hermano, todo diferente es la manera en que lo percibe una niña de 12 años. En esos cruces y cruces, vas a haciendo amigos y me doy cuenta que los niños jugaban futbol en un pequeño patio de esta vecindad, descalzos.

Le platiqué a una amiga y hablamos con el dueño de una zapatería, le dijimos “tenemos un proyecto, queremos ayudar a que 16 niños o casi 20, tengan tenis”, le pedimos que fuera a la vecindad y nos dijo “ustedes tienen que poner tanto dinero, entonces por tanto dinero yo donó un par de tenis”, entonces empezamos a hacer pasteles, se involucraron las familias y conseguimos tenis para esos niños y otros porque nos donaron mucho más.

Así empezó todo, tengo pasión por los animales y la naturaleza desde que soy muy, muy chica. Agradezco esa forma en la que me educaron y me hicieron entregarme a los demás, de tener humildad, eso te permite ver más allá de ti, adaptarte a otras circunstancias, ponerte en el lugar del otro, fue como muy natural”.

Con tu fundación Rebecca de Alba, dedicada a tratar el cáncer en niños y jóvenes ¿vas a hacer algún evento próximamente en Guadalajara?

“Si, en marzo, la gran venta que se hace cada año desde hace nueve años que es el evento primordial de la fundación y se hace en octubre que es el mes mundial del cáncer en el D.F. por primera vez sale del D.F. y se hace en Guadalajara. Es una venta incluyente, todo el mundo es bienvenido, empezamos con prendas de 300 pesos. Yo siempre procuro ir juntando -y también a través de mis amigas- durante todo el año para abrir El rincón de Rebeca es ropa mía y ropa que me han donado, hay muchas marcas, te lo llevas al 50%, 80% de su precio, es ropa nueva, lo único que es de segunda mano es lo mío, con lo que yo colaboro. El 50% de todas las marcas de lo que donan es para la causa de niños y jóvenes cáncer y el otro 50% es para que ellos recuperen algo de esos saldos. Todos ganamos, dinero a la causa, las tiendas recuperan algo y la gente por ese precio se lleva algo increíble”.