Callejuelas con banderines de colores adornan las calles de Sayulita, cuerpos estéticos y bronceados las caminan. Un lugar donde los idiomas se escuchan y se mezclan con el sonido del oleaje del mar y al caer la tarde las campanas se hacen unísonas con la fiesta y verbena con la que vive el pueblo.

Este sitio mágico es recurrido por extranjeros y sobre todo por los amantes del surf, ellos se apropian de este diminuto pero único destino, localizado en la Bahía de Banderas en el sur del estado de Nayarit, en las costas del océano Pacífico.

Las maravillas del lugar son las playas íntimas y aisladas con agua en  tonalidades cristalinas, además los extranjeros se han apropiado de las calles y existe una variedad infinita de gastronomía, deliciosas opciones desde slow food, comida vegana, vegetariana o platillos típicos mexicanos. Y claramente se vive la dulce vida con los helados artesanales en la calle principal o con los italianos que preparan los geltatos más sabrosos de la región.  El restaurante ChocoBanana es un clásico ubicado a un costado de la plaza principal.

Otro plus son las bellas artesanías de los huicholes que a diario exponen sus piezas a un costado de la plaza.

Este sitio es un estilo de vida y toda una experiencia no quiero dejar de mencionar la tienda de la Revolución de los Sueños, con  diseños exclusivos con tintes mexicanos e ideas frescas.

No dejes de practicar surf o stand up board hay diversas opciones de escuelas que durante una o dos horas te pondrán a practicar hasta sacar tus mejores habilidades sobre los deportes acuáticos. Si lo tuyo es mas relajado un masaje en la playa siempre será posible pues hay palapas con masajistas listas para liberarte del estrés.

 

Para hospedarte en un plan romántico la recomendación es Casa Los Arcos, cuentan solo con cinco villa, se localiza en un lugar privilegiado a unos pasos de la playa de Los Muertos y con una vista única y privacidad.

Cuando el dueño llegó a finales de los años setentas se enamoró tanto que decidió comprar la propiedad y ahora es un negocio familiar que comparte este pequeño oasis con los románticos. ¡Sayulita una dosis de color y sabor!

 TEXTO: MARIBEL DE LA V