Después de tanta adaptación literaria, llega por fin una que trasciende por su historia, simplicidad y belleza. El Principito llega en un momento donde estrictos horarios de trabajo, estados de cuenta y problemas existenciales están a la orden del dia.

Esta película es el emblemático relato del aviador en el desierto, el asteroide B612 y el pequeño principe envuelto en la historia de una niña dominada por el ajetreo de un mundo adulto.

A pesar de ser fiel a la historia original, lo que vemos en pantalla no es mas que la version abreviada de la narracion de Saint-Exupéry, el rubio prícipe cede su protagonismo a una pequeña niña atrapada entre horarios, alarmas y programas académicos.

Con libro en mano confirmamos el problema con el que lidian muchas de las adaptaciones cinematográficas: el recorte. Al suprimir personajes, frases y situaciones complementarias, la película hace de El Principito su valor agregado y dejan en pantalla sólo lo mas memorable.

Son 108 minutos donde el guionista no se cansa de explicar una y otra vez el argumento de la cinta, donde el concepto estético es de aplaudirse y donde la musicalización adorna perfectamente cada silencio, pauta y dialogo.

A pesar de no profundizar en la historia que le diera nombre al largometraje, nos da dulces instantes de sabiduría, perfeccion y respiros para el alma. Envuelto en un proceso onírico, Le Petit Prince nos regala una divertida y nada empalagosa película que pretende cambiar este mundo demasiado adulto.

¿Qué veremos? excelentes técnicas de animación y frases dignas de ser compartidas, veremos a los personajes lidiando con miradas prejuiciosas, hélices atravesando paredes, zorros de peluche, una controladora y ausente madre, al viejo aviador reviviendo el pasado cada noche y un forzado giro dentro de la historia. Nos aleccionarán sobre la soledad, nos recordarán las bases del amor, nos ejemplificarán la amistad, nos ayudarán asimilando el concepto de perdida, pero sobretodo nos mostrarán otra posible forma de ver la vida.

 

Yo me quedo con la animacion en stop motion, el doblaje al español, la simetría de los escenarios, la sincronía de los eventos, la contrastante gama de colores, el soundtrack, los amaneceres,  pero sobre todo con esta inmarcesible historia seguramente nominada a los Oscar 2016. 

TEXTO: Gabriela Perales para Premios Apolo