El violento rodaje de Revenant: El Renacido le ha traído críticas al director Alejandro G. Iñárritu. Se le ha acusado de convertir la filmación en una experiencia de tortura para sus colaboradores. Se ha dicho que sus métodos fueron injustificables. Pero el cineasta mexicano defiende su proyecto con palabras simples y directas: “esperen a ver la película y entenderán.”

Filmada a 9,000 pies de altura, en locaciones con un clima de -30° centígrados, con deserciones de miembros de su crew que no han dudado en calificar la filmación como la peor y más infernal experiencia de sus vidas, Revenant: El Renacido fue un reto logístico y audiovisual en todos los sentidos. Iñárritu, como cineasta, sabía qué película quería hacer, y llevó su manufactura hasta las últimas consecuencias. De entrada, sabemos que esto tuvo dos efectos sensibles y positivos: que el protagonista del filme, Leonardo DiCaprio, ha firmado una de las mejores interpretaciones de su carrera; y que el cinefotógrafo Emmanuel “Chivo” Lubezki ha capturado con su cámara –y usando únicamente luz natural- algunas de las imágenes más complicadas, impactantes y finas de su filmografía, lo cual no es poca cosa. Tras la tremenda Birdman (o la inesperada virtud de la ignorancia), Iñárritu entrega de este modo un nuevo largometraje que continuamente es calificado como “digno del Oscar®.” Que no nos extrañe que el mexicano hile nominaciones y, por qué no, estatuilla dorada.

 

CINEASTA DE CONVICCIONES

Muchos dirán que Iñárritu es artísticamente pretencioso o engreído. Otros dirán que es malinterpretado: que sencillamente es un cineasta de convicciones, un hombre que en fechas recientes se ha manifestado en contra del cine ya masticado que ofrece Hollywood. Un realizador que quiere hacer películas que confronten al espectador, que lo involucren intelectual y emocionalmente al andar el trayecto de sus relatos. Iñárritu se dice “obsesionado con los resultados, con sacar adelante la película sin importar el costo. Estoy absoluta y estúpidamente consciente de lo que hago.”

Para concretar el más complejo filme de su carrera, el director de Amores Perros y Biutiful atrajo a grandes colaboradores. Además de Lubezki y DiCaprio, en el proyecto trabajaron nombres como Tom Hardy (el antagonista), Ryûichi Sakamoto (el compositor) o Jack Fisk (el diseñador de producción), por citar algunos. Un equipo de lujo.

“Hoy en día los seres humanos ya no tenemos aventuras”, ha dicho Iñárritu. “Tenemos GPS, un teléfono y pues ya nadie se pierde. La gente que trabajó en mi rodaje sí tuvo una aventura real, pasaron por una enorme aventura física, emocional, en un territorio ignoto. En esta filmación no hubo actores felices frente a una pantalla verde.”

Revenant: El Renacido es un filme dinámico, rebosante de acción, sumamente visual, de pocas palabras pero emociones incesantes. No es casualidad que estas características empaten con la visión que tiene Iñárritu sobre qué es el cine. “Para mí, la esencia del cine es no depender de las palabras, sino de las imágenes y las emociones.”

 

UNA EXPERIENCIA REAL

Considerando las vicisitudes de la producción, una cosa es cierta: lo que verás en pantalla se sentirá auténtico porque Iñárritu luchó por esa ficción veraz que casi siempre resulta inasequible.

El filme está inspirado en hechos reales y es un relato de supervivencia y venganza, donde un explorador es atacado por un oso y dado por muerto por sus compañeros. Malherido en el cuerpo y el corazón, Hugh Glass (DiCaprio) se levantará y emprenderá un peligroso trayecto a través de un paraje congelado para vengar la traición que le llevó a perder lo que más amaba. En Hugh Glass cohabitarán el amor, la fuerza de voluntad y el odio, tres fuerzas que le servirán como combustible para su viaje de 500 kilómetros en un invierno brutal.

Pero tormentas de nieve, vicisitudes técnicas o jornadas dolorosas… nada se compara con la prueba de fuego del estreno en salas ante el gran público. Revenant: El Renacido llega el 22 de enero de 2016 a 650 pantallas de cine de todo México como una de las imperdibles de la temporada de premios.

 

 

¿LEONARDO AL FIN?

Hace más de 20 años, Leonardo DiCaprio recibió su primera nominación al Oscar®. Han pasado ya cinco nominaciones y todo apunta a que recibirá la sexta por Revenant: El Renacido. Si los pronósticos son correctos, esta temporada de premios podría ser la que ratifique a Leo como uno de los grandes, llevándose probablemente todos los premios actorales que le han sido negados hasta hoy y que –a juicio de la crítica, la industria y el gran público- hace mucho se merece. ¿Se le reconocerá por fin o volverá a ser ignorado?

 

TEXTO:  ARTURO GARIBAY

Twitter / Instagram @arturogaribay