¿Cómo entender y atender los terrores nocturnos? Para abordar las reacciones del niño ante este hecho y buscar posibles soluciones, lee este texto…

 

Un escenario que todos podemos vivir y suena espantoso es ver a nuestros hijos despertar a media noche asustados, gritando y en un estado de miedo incomprensible, esta es la terrible experiencia que como padres enfrentamos ante un terror nocturno, los cuales pueden ser fácilmente  confundidos con una pesadilla. Comencemos por aclarar que no es una cuestión psicológica sino más bien física, ya que es un trastorno del sueño y la diferencia reside en el nivel de conciencia con que se vive el suceso; la pesadilla es experimentada y posteriormente recordada, el terror nocturno se vive de manera inconsciente.

Durante la noche el sueño pasa por una serie de fases asociadas a la actividad cerebral, los terrores nocturnos ocurren en una zona intermedia entre el sueño y la vigilia presentándose como una súbita reacción de miedo que se da en la transición de una fase de sueño a otra, los terrores nocturnos ocurren de 2 a 3 horas después de que el niño concilie el sueño.

Las reacciones del niño durante un terror nocturno pueden ser: sentarse en la cama, levantarse, caminar, gritar, sentir angustia, llorar, gemir, respirar agitadamente, el ritmo cardiaco  puede acelerarse,  sudar,  agitarse y estar sumamente asustado, después el niño  se calma y se vuelve a dormir tranquilamente. Los terrores nocturnos pueden presentarse en niños con agotamiento o enfermos, con situaciones que les generan altos grados de estrés,  al comienzo de un tratamiento médico o ante cambios repentinos de su contexto familiar o social.

¿Qué debemos hacer?  Lo primero es que mantengas la calma, respira y espera a que el terror nocturno pase, habla con tranquilidad, colócate entre él y cualquier cosa con la que pudiera dañarse, (pared, cabecera, buro, protectores de cama, etc). El terror nocturno pasará con rapidez y el niño volverá a dormir, no intentes despertarlo mientras sucede el episodio ya que puede desorientarse y sentirse muy confundido.

Para disminuir o desaparecer los terrores nocturnos es importante que reduzcas el estrés de tus hijos,  diseña una rutina simple y relajante para antes de acostarse, procura que descansen lo suficiente y en caso de presentarse con más frecuencia será necesario consultar con un especialista de trastornos del sueño.  Las instituciones de salud pública como el Hospital Civil y el IMSS cuentan con clínicas del sueño, existen también distintas opciones privadas  en nuestra ciudad. 

Lo más importante es que estés informado ya que esto te permitirá actuar de una manera adecuada, no pierdas la calma, no tengas miedo, identifica cualquier cambio de conducta y habla con tu familia de estos temas, una familia informada es una familia sana.

Si tienes alguna duda o consulta, escríbenos:

ideafamgdl@gmail.com

 

Por: Mtra. Scarlet Figueroa Medina

Psic. Margarita Fonseca Rodríguez