Separar adecuadamente la basura no es solo la única forma de ayudar al medio ambiente en lo que respecta a los desechos plásticos que diariamente  hacemos a la hora de comprar productos y llevarlos a la mesa de nuestro hogar.

 Es importante analizar detenidamente qué tipo de productos y materiales estamos adquiriendo o haciendo uso, especialmente, cuando estamos en un restaurante y no tenemos la posibilidad de saber a ciencia cierta qué tan dañino puede resultar los platos, cucharas o vasos después de haberlos utilizado.

 Es por ello que la empresa Ecoshell se ha dado a la tarea desde 2010 de fabricar productos amables con la ecología a través de materiales con procesos biodegradables más efectivos y rápidos.

 Además de emprender esta tecnología ecológica en bolsas, charolas, contenedores, cubiertos, platos, vasos térmicos y transparentes, Ecoshell también propone popotes (sorbetes) amigables con el medio ambiente y hechos de plantas, capaces de biodegradarse en un rango de 90 a 240 días y que tienen la particularidad de no dejar residuos tóxicos gracias a sus activos que atraen a micro-organismos responsables de "alimentarse" de este deshecho y reintegrarlos a la naturaleza.

 De esta forma es como Ecoshell cuenta con el respaldo de certificados como el ISO 14001, Intertek, Compostable y NTSQP, entre otros, al convertirse en una empresa social y ecológicamente responsable con productos que cubren las necesidades de servicio tanto en el hogar, oficinas, restaurantes, hoteles y tiendas, con una novedosa propuesta de artículos desechables que se alejan por completo de los tóxicos y eternos materiales de plástico tradicional o plástico espumado (unicel) que tardan aproximadamente 500 a mil 600 años en degradarse.

 De acuerdo con The Ocean Conservancy, una organización enfocada a limpiar playas, en 2010 se encontraron medio millón de popotes no biodegradables en las playas de todo el mundo, sin contar aquellos que terminan a la deriva en el mar afectando a miles de animales marinos, por lo que diversas ciudades decidieron emprender la campaña "Straw Wars", como Londres, para evitar que las personas utilicen innecesariamente popotes tóxicos en cada bebida.

 Es por ello que Ecoshell apuesta por materiales fabricados con activos naturales que, al ser desechados, no dejan huella contaminante y regresan a su lugar de origen: la naturaleza.

 

Por: Norma Gutiérrez

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