En febrero de 2017 se estrenará “T2: Trainspotting, la secuela al icónico filme de 1996. Si no eres Generación X, esto es lo que necesitas saber para entender lo que significó aquella pieza del director Danny Boyle... y por qué tanto furor alrededor de la ya anunciada segunda parte.

 

¿Cómo fue que una historia de crimen, humor negro y adictos a la heroína se convirtió en la película más importante para toda una generación? Danny Boyle entregó un filme sustantivo en fondo y forma, y que todavía resuena: las drogas siguen circulando y el desencanto está aún presente. La cinta lanzaba un mántrico “choose life” mientras una avalancha nos sepultaba. Con inteligencia, Boyle retrató el estilo de vida de los junkies de las clases media y baja, con una estética colorida y una banda sonora indeleble, y con un mensaje claro: la vida da miedo pero también es muy divertida.

He aquí cinco elementos para dimensionar la relevancia de la cinta original y por qué es que hay tanto revuelo en torno a la secuela. De entrada, hay que decir que “Trainspotting” fue una película generacional, que marcó a sus contemporáneos e hizo mella en el establecimiento de un cine indie, pop y juvenilmente transgresor.

 

 EL ORIGEN

Todo comenzó en 1993 con la publicación de la primera novela del escritor Irvine Welsh. Aquel libro titulado “Trainspotting”, pletórico de adictos a la heroína y ambientado en el Edimburgo de finales de la década de los ochenta, terminó por convertirse en un himno de rebeldía que insultó sensibilidades y confrontó conservadores con su contenido, además de que cimbró lectores con su narrativa no lineal y su prosa directa.

 Poco tiempo después, el libro fue adaptado al teatro. En efecto, contrario a lo que se piensa, la versión teatral no fue una consecuencia de la versión cinematográfica, sino al revés. Un par de años después de que la pieza llegara a los teatros, el filme iba a cobrar vida.

EL FENÓMENO

El 23 de febrero de 1996 comenzó a exhibirse en cines británicos “Trainspotting” de Danny Boyle. El furor fue instantáneo. La cinta se convirtió en la producción indie más importante de su año, la cinta británica más taquillera de 1996, logró una nominación al Oscar® al Mejor Guion Adaptado y, a diferencia de otros filmes que tienen que reposar algunos años, se convirtió en objeto de culto instantáneo. Su estilo visual fue imitado —planos congelados, cortes abruptos, cámara en mano, grandes angulares, su uso de la simetría y del color—, la moda simple de sus protagonistas se convirtió en estándar; el color de cabello de Sick Boy (Lee Miller) y el corte de Mark Renton (McGreggor) fueron adoptados rápidamente... y ni qué decir de la música, que es nuestro siguiente punto.

 LA MÚSICA

Poderoso resumen del sonido británico de su época y de antaño. El éxito del álbum fue tal, que todavía es recordado como uno de los recopilatorios más relevantes jamás curados para una película, además de que provocó la edición de un volumen 2.

Esta banda sonora musicalizó las fiestas y sinsabores de la juventud de los años noventa con temas de Lou Reed, Iggy Pop, New Order, Pulp, Underworld, Blur o Elastica. No por nada, la revista Rolling Stone ha colocado el soundtrack de “Trainspotting” en el lugar 13 en su lista de los mejores de la historia.

 EL DIRECTOR

Dos años antes de “Trainspotting”, Danny Boyle estrenó su fabuloso y prometedor debut como director, “Shallow Grave: Tumba al ras de la tierra”, también protagonizada por Ewan McGreggor. Genial cinta independiente, cierto, pero fue su segundo opus el que iba a terminar por forjarlo como una promesa sólida en el terreno de la realización. De entonces a la fecha, Boyle ha dirigido una docena de largometrajes que van del terror al melodrama pasando por las biopics, las comedias y la ciencia ficción.

Boyle tiene muchos detractores, cierto, y su filmografía divide opiniones; sin embargo, es innegable que sabe hablarle a la audiencia. Puede que su obra cumbre (“Trainspotting”, claro) forme parte de sus orígenes, puede que no vuelva a llegar a ese nivel, pero todavía hace un cine que invita a ser visto y discutido.

T2: TRAINSPOTTING

En el terreno literario, Irvine Welsh ha escrito dos novelas vinculadas a “Trainspotting”: la secuela Porno y la precuela Skagboys.

 En lo cinematográfico, hace siete años Danny Boyle confirmó que estaba tratando de concretar el rodaje de una secuela de “Trainspotting”. El filme, que se estrenará el próximo año, es una adaptación holgada de Porno, un libro ciertamente interesante, pero menor si se le compara con “Trainspotting”. Algunos reportes de prensa han comentado que las relaciones entre el director y el elenco principal fueron ásperas después del primer filme, pero que el rodaje pudo concretarse gracias a que todos decidieron limar asperezas, entusiasmados por el guion y el proyecto. Elenco, staff y realizador han integrado un frente común al hacer esta segunda parte, afirmando que su misión es la de "proteger el legado de “Trainspotting".

“T2” promete ser un emocional gancho al hígado, un filme que sacuda al espectador y, en palabras de Robert Carlyle (Begbie, en el filme original) hará que la gente se pregunte: "¿qué diablos he estado haciendo con mi vida los últimos veinte años?"

 

NUMERALIA

 

Secciones que contiene la novela original

Actores del elenco estelar original que volverán a la secuela: Bremmer, McGreggor, Lee Miller y Carlyle.

10 Lugar que ocupa “Trainspotting” en la lista de las mejores películas británicas del British Film Institute

20 Años que han pasado desde se estrenó la primera película

21 Minutos de “Trainspotting” cuyos diálogos fueron regrabados porque el público estadounidense no iba a entender el acento escocés

41 Segundos que dura el primer teaser oficial de la secuela

344 Páginas de la primera edición del libro

1.5 millones Cantidad de libras que aproximadamente costó hacer “Trainspotting”

13 millones Cantidad de libras que aproximadamente costará hacer “T2: Trainspotting”

 

 Por: Arturo Garibay

@arturogaribay