Estas tortas ahogadas merecen mención honorífica; se llaman Tortas Toño y cuentan con siete sucursales y servicio a domicilio. Pero lo más increíble no es esto; es que ya sea que pidas una torta de pierna, buche, panza, pollo, camarón, panela o lengua, el sabor del bolillo crujiente, la salsa de tomate recién hecha, la cebolla y el toque picante hacen de un platillo tradicional de Guadalajara en una explosión de sabor tan único que más de algún cliente regresa obligadamente a visitar las instalaciones de Tortas Toño.

Y por aquello del “huequito” que quizá alguna persona pueda sentir, Tortas Toño complementa su exquisito menú con los tacos dorados de frijol, papa y requesón. Mientras que para las bebidas, las aguas frescas, cervezas y refrescos parecen rematar el escuadrón gastronómico de las famosas tortas tapatías que en el año 1990 comenzaron a prepararse en la colonia Providencia bajo un puesto de metal, con la meta e ilusión de llegar a consolidarse a lo que es hoy Tortas Toño.

Así mismo, otro de sus atractivos es la barra donde tienen los limones, la salsa, frijoles, chiles, entre otros elementos que hacen del alimento en una torta ahogada perfecta; y es que a comparación de otros lugares, en Tortas Toño el cliente puede servirse a su gusto sin tener que andar pidiendo más picante o cebolla.

Cabe mencionar que otro de los méritos que  ha tenido Antonio Santiago, dueño de  las populares tortas, es el reconocimiento “Joven restaurantero empresario del año”,  entregado en el 2005 por la Cámara de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados del Estado de Jalisco (CANIRAC).

No te quedes con el antojo…

Por: Karina Gómez
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